Hola, soy Leo Salgado......

"Hablar de mí es muy difícil y exponerme en lo personal supone salir de mi zona de confort, esto me hace sentir incómodo y me pone a prueba. Y eso me gusta".

No es casualidad que la odontología, la cirugía bucomaxilofacial y los viajes por el mundo  sean mi pasión. Mis abuelos maternos eran Italianos y mis paternos Españoles , ambos trabajadores .

Los primeros años de mi vida los paso en una ciudad de 80000 habitantes donde mi padre era el viajante el vendedor de sillas. Ese lugar entrañable y su gente programaron mi corazón para latir con calma.

El resto de mi niñez la pasé con mis hermanos, donde mi habitación comunicaba con un consultorio dental, la cocina con sala de espera y mi “niñera” era la paciente que esperaba ser atendida.

Mi adolescencia gira en torno a los deportes, mi gran pasión juvenil. Lo que me ha enseñado un caballo ha sido mi mejor entrenamiento: respetar, comunicar sin palabras, conectar, empatizar y trabajar en equipo.

Mi padre se convirtió en mi referente al llevarme en sus viajes por toda la argentina. Tenía serios problemas de hipertensión y estaba pensando en ser , pero mi mamá le dijo “hay dos ojos y treinta y dos dientes, nunca te faltará trabajo”. De esa fusión nace mi vocación por la salud y mi creatividad para los negocios.

 

He vivido en ciudades como Córdoba Madrid, Valencia, Roma o Galicia donde he aprendido de algunos de los mejores profesionales del mundo, tanto en odontología como en gestión empresarial.

Desde muy joven tuve la oportunidad de dar conferencias en algunas de las universidades más prestigiosas. Este éxito prematuro no ha estado exento de un esfuerzo titánico o de un ritmo desmesurado. Y así fue como la vida trajo mi camino más duro: la necesidad de aprender a frenar, equilibrar, respetar mi latido lento y al mismo tiempo … seguir avanzando y progresando en compromisos y metas. Estuve investigando y desarrollando conceptos  hasta que encontré la filosofía slow  ,  que adapto a mi trabajo  como dentista y como emprendedor. Encuentro el equilibrio en mi familia, lo más bonito.

Disfruto trabajar con un equipo de ensueño y estar rodeado de amigos y buena gente. Admiro los valores y los hechos más que los títulos y las palabras. La honestidad, la verdad, la humildad, la transparencia, el coraje, el brillo en los ojos y la pasión me parecen el mejor currículum.

Tengo aficiones indescriptibles, no creo en la suerte y sin embargo la creo: mi suegra es una bendición.

Nunca me han seducido los lugares abarrotados o los caminos llenos de huellas. La multitud me abruma, los elogios me hacen sonrojar, aunque me gusta, y veo la crítica como una gran oportunidad. No dejaré de recordar que cuanto más sabes, más tienes que aprender. Hay alguien ahí fuera que puede enseñarme la lección de mi vida. Ir siempre a contracorriente   me  brinda innumerables ventajas y problemas, experiencias únicas gracias a las cuales hoy tengo algo que compartir.